sábado, 5 de marzo de 2022

Aportes de las pseudociencias para la posterior formalización de la Criminología

 La ciencia ha cambiado nuestra manera de vivir y así nuestra vida cotidiana. Como aventura intelectual y social le vienen inscritos los rudimentos de la creatividad y el progreso, y, por ende, se transforma en una herramienta indispensable de la sociedad modificando y mudando nuestra percepción del mundo y de la realidad. Basta pensar un instante en cómo nuestra vida cotidiana está conectada a la ciencia y tecnología, ya sea desde un punto de vista local, regional, nacional e internacional, o bien por sus actividades, industria, sanidad, energía, investigación científica, telecomunicaciones o cualquier otro servicio demandado por la sociedad. La ciencia moderna tiene como objetivo básico la construcción del conocimiento verificable y abierto. Es decir, manifestar verdades probadas, aunque no absolutas e infalibles. No se puede hablar, por tanto, de certeza absoluta, sino de verdades que contribuyen a incrementar nuestro conocimiento sobre una cuestión específica. A medida que se progresa esas verdades se van afinando, de forma que el grado de certidumbre sobre la cuestión estudiada aumenta, lo cual permite una mayor especialización. Con el paso del tiempo y la experimentación, ese conocimiento se va ampliando, matizando y complejizando.

El pensamiento científico, su método y sus descubrimientos siempre han contado con enemigos de todo tipo, entre los que tradicionalmente se ha destacado el poder religioso. Sin embargo, en las últimas décadas se han incrementado las diatribas contra la ciencia desde otras situaciones, concretamente las denominadas pseudociencias. Los discursos pseudocientíficos se han infravalorado, empezando por los propios científicos, quienes solían pensar que no debían perder el tiempo en rebatir ataques de estos grupos. Feynman (2010) decía que la filosofía de la ciencia es casi tan útil para los científicos como la ornitología lo es para los pájaros. Sin embargo, multitud de creencias y prácticas pseudocientíficas divulgadas por los medios de comunicación están adquiriendo una posición de peso en las sociedades actuales. La ciencia es un arma política, que pensaba que la ciencia y la técnica, al servicio de los intereses de poder, conducirán al mundo a formas sociales de dominación absoluta por medio de instituciones opresoras de las que nadie ni nada escapará. En todas las pseudociencias encontramos un denominador común: el miedo social a la ciencia y la técnica difundido por intelectuales. Ciertamente, los científicos no son neutrales, como tampoco las instituciones y empresas que los financian; todos están sometidos a creencias, ideologías, valores, normas e intereses que condicionan sus actuaciones. Además, intervienen otros factores.

La pseudociencia es un problema social de la actualidad que es necesario analizar desde puntos diferentes sus antecedentes históricos y sus nuevos espacios de disputa. En este recorrido por la ciencia y sus enemigos, se evidencia que la proliferación de estos movimientos no puede entenderse sin tomar en consideración diversos actores, entre los que destacan los medios de comunicación, mediante su tarea de divulgación científica; las grandes empresas, especialmente las corporaciones farmacéuticas; los intelectuales, como inspiradores de esos grupos anticiencia y por supuesto, los gobiernos y sus políticas. Se suele atribuir a los científicos la defensa de la ciencia como única poseedora de la verdad absoluta, pero en realidad esto no es cierto. Lo que sostienen los científicos es que su método es el más fiable y, por ende, el que menos errores comete. Para que una teoría sea aceptada debe ser capaz de justificar los resultados experimentales disponibles. Por tanto, esa versión de la ciencia como usurpadora de la verdad absoluta no emana de los científicos, sino de sectores críticos con la ciencia. La mayoría de los científicos creen que mediante la ciencia se puede llegar a la verdad, pero no están en posesión de la verdad absoluta. Existe una diversidad de puntos de vista científicos sobre la naturaleza.

Los ataques lanzados contra la ciencia han generado, históricamente, una pérdida de significación social, alimentando la aparición de pensamientos anticientíficos. Esto se pueden diferenciar tres periodos. Un primer periodo, con la aparición de la ciencia moderna. En este tiempo, surgen voces contrarias a la ciencia al percibir en ella un mal que viene a sustituir los viejos valores religiosos-espirituales por un método objetivo. Un segundo momento, lo situamos en la segunda década del siglo XIX. Dos componentes harán renacer la anticiencia: el romanticismo político y el existencialismo. El planteamiento teórico del romanticismo político entreveía una pérdida de la identidad a manos de la ciencia, observando un nuevo avance científico que volvía a romper con los valores tradicionales, mientras el existencialismo contradice la ciencia, y el razonamiento científico, negando el pensamiento racional y las observaciones objetivas. Por último, la década de los años sesenta de la pasada centuria, con la aparición del movimiento postmoderno, el cual viene a legitimar cualquier pensamiento, aunque no haya sido confirmado por la experimentación.

La ciencia en sí misma es productora de conocimiento, de modo que su desarrollo y evolución conlleva un apoyo de todas las artes del desarrollo social y cultural. Según los defensores de la anticiencia, este planteamiento incurre en dos errores, uno de esencia y otro de aplicación. En cuanto a la esencia, por mucho que la ciencia prodigue un avance del conocimiento en todas las esferas del saber, no podrá resolver desde el conocimiento teórico cuestiones relativas a la moral. La ciencia está sujeta a hechos puramente observables, y los juicios de valor derivados de las ciencias del saber que afectan a cuestiones subjetivas presentan graves dificultades para ser resueltas por los procederes de la ciencia.

 


 

Créditos

“Jesús A. Valero-Matas “

Universidad de Valladolid, España 2017

Randall Zúñiga López”

Fundamentos de la criminología

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Principales representantes y postulados de la Escuela Clásica

  Después de la Ilustración, vino un periodo de tiempo donde se dio el nacimiento de una de las teorías de la criminología, llamada la escue...